Quiero y estoy dispuesto a hacer un compromiso conmigo mismo, primero porque creo que no estoy haciendo las cosas bien, y en segundo lugar porque estoy enamorado profundamente, y porque aquella personita que corresponde este hermoso sentimiento es lo más importante en el mundo para mi y porque deseo que sea feliz a mi lado.Lo digo seriamente, pero no es para complicarse. Simplemente debo reconocer que ella siempre tiene la razón (y de verdad no sé como lo hace, pero siempre la tiene) y que deseo aprender a ver la vida con otros ojos, quiero disfrutar de mi vida y de mi vida con aquella princesa (que es aún mejor), porque así lo decidí cuando la conocí y me enamoré perdidamente.
Hoy, mientras leía una nota para el diario, creo que como se dice en buen chileno "se me cayó la teja" o al menos empezó a caerse el velo que aun mantenía sobre mis ojos. Un joven de 18 años con una polola embarazada, le disgnostican un cáncer terminal y todo lo que pide de la vida que le queda se reduce al simple hecho de conocer a su futuro hijo e inicia una carrera contra el tiempo y contra la muerte para lograr concretar ese momento. Tiene sólo 18 años, uno podría pensar, toda una vida por delante, pero no es así.
Por otro lado, veo a Ingrid, la secretaria del Diario, sumamente entusiasmada y contenta porque se apronta a celebrar sus 40 años y quiere tirar la casa por la ventana. Y yo que me siento viejo a veces con menos, y ella sólo espera vivir "a concho" la edad que para muchos es la mejor, la que más se disfruta, o al menos se disfruta de mejor manera.
Mi compromiso hoy es primero conmigo mismo, a vivir la vida con ojos más felices, tratando de encontrar lo positivo, pensando que subre aquellas nubes negras de lluvia, está el sol brillando a todo fulgor y que las nubes
no son otra cosa que el velo que tenemos todos y que muchas veces nos impide ver lo que realmente está presente allí en nuestras vidas, pero escondido detrás de un corazón oscuro, como nubes de lluvia, que no dejan pasar la luminosidad del alma.Pero también mi compromiso va porque quiero irradiar esa fuerza interior, esa alegría y ganas de vivir a aquellos que me rodean, porque cuesta tanto entender que la vida es una sola y que compartida con alegría se vive y se disfruta más, porque qué mejor que pasar los días con alegría y echarse los problemas al bolsillo (sin olvidarlos, pero sabiendo cómo tratarlos sin aproblemarse más de la cuenta). Cualquiera estará de acuerdo conmigo que es más dulce el amor, al odio; una torta ezquisita de chocolate, a complicarse porque la pega no me resulta; a entregar una sonrisa esperando contagiarla entre quienes te rodean, a entregar malas caras, regalar malos ratos o hacer rabiar al otro. El mundo sería mejor si todos tuviésemos una sonrisa para regalar en momentos de tensión o pena.
1 comentarios:
A veces vemos todo negro por minúsculo que sea el problema; pensamos que toda vida pasada fue mejor y siempre que en el patio del vecino, el pasto es más verde.
Es necesario ver nuestro propio pasto y analizarnos sabiamente día a día, ya que prefiero envejecer viviendo, a morir recordando cosas de mi vida que extraño.
Creo que una noche de aquellas, te dije con todo mi amor, que la vida está hecha de etapas, de esas etapas que nos hicieron lo que somos hoy, pero también depende de nosotros que cosas queremos mantener para siempre en nuestras vidas y que otras solo deseamos recordar. Espero que nos tengamos siempre el uno al otro y gracias a todo tu amor, ha crecido inmensamente mi capacidad de amar y de entregar.
Gracias por aparecer en mi vida y acompañarme en muchos momentos complicados, pero tú sabes bien que te amo y que estaré presente cada vez que me necesites a mi, a mis besos o sólo a mis oídos.
Publicar un comentario en la entrada