
Uno no debería olvidar tan fácil los momentos más importantes en la vida de un amigo, pero no digo que ello no ocurra, ya que un simple ser humano soy. Pero he querido aprovechar esta oportunidad no sólo para desearte los mejores parabienes junto a tu familia, más aún cuando esperas a tu hijo primogénito. He querido aprovechar de hacerte un verdadero homenaje a ti, mi mejor amigo, por haberme aguantado tantos años y ayudarme a crecer como persona, para convertirme en lo que soy hoy día.
Libramos muchas batallas juntos y muchas también las ganamos. Otras, las tenemos pendientes, pues no podemos dejar que el tiempo o la distancia terminen por obligarnos a darnos por vencidos en nuestros sueños.
Amigo, mucho me has enseñado. Primero, a soñar y a que muchos sueños pueden ser realidad si ponemos todo
de nosotros para cumplirlos. También me enseñaste el sentido de esa palabra, amistad. Aprendí que se debe estar ahí, cuando el otro te necesita (de verdad siento no haberte saludado en tu día especial). Pero en el fondo, sabes, que pese a los alzheimer que me producen el exceso de pega, tu siempre estás en mi pensamiento y siempre espero estar dispuesto a ayudarte cuando me necesites.No tengo excusas, pero sí miles y miles de gracias por seguir acompañándome a la distancia y siendo mi amigo, pese a mis faltas y errores (porque los tengo). Espero que nuestros hijos y nietos también se hagan tan buenos amigos como nosotros.
Amigo mio, nada más puedo decir que te extraño y que mucha falta me has hecho en el último año. Pero, no has estado tan lejos como crees y siempre espero estar del otro lado de tu pantalla, siguiendo de cerca (y con muchísimo orgullo) tus logros y cuando cumples tus metas. Tus pequeños logros, se han transformado en mis mayores orgullos y alegrías. Porque en tus logros, algo hay de mí acompañándote.
Espero perdones mi olvido y sólo quiero decirte GRACIAS.
Y un muy feliz cumpleaños....hermano mío.