viernes 14 de octubre de 2005

Vuelve el tren...¡al fin!



Como penquista mis rememoranzas del tren no son tan distintas a la de los sureños en la Región de Los Lagos. Así que con gusto puedo contarles en exclusiva, sobre el ansiado retorno del servicio de pasajeros.
Simbólico o no. Decídanlo ustedes. Pero desde la misma estación Central, donde el grupo Los Prisioneros filmó en 1990 su videoclip para el tema "Tren al Sur" fueron presentados oficialmente hoy los dos nuevos y modernos automotores que serán sin duda los protagonistas del regreso del servicio ferroviario de pasajeros a Puerto Montt, en la Región de Los Lagos, a 14 años de ausencia.
Hay reminiscencias de mi niñez en esta estación. Recuerdos de madrugada cuando despertaba junto a mi madre en uno de los viejos (ruidosos) y metalizados vagones, apenas nos acercábamos a Santiago en un viaje de aproximadamente 8 a 10 horas desde Concepción. ¿Te acuerdas Mamá?.
Recuerdo las altas torres o copas de agua al aproximarnos a la capital y sus poblaciones.
Recuerdo también haberle pedido cuando niño un autógrafo a un artista conocido mientras viajábamos en el tren y los adultos me instaban a acercarme. Después lo vería en el show de don Francisco, Sábados Gigantes).
Finalmente con mucho cariño firmó la tapa del único y roñoso libro que llevaba conmigo ese día, Ben Hur. Texto que por lo demás le pareció interesante que portara un cabro chico de mi edad.
Hoy vuelvo a esta estación que fue por mucho tiempo para mi la puerta de entrada a una ciudad inmensa (y todavía lo es, pese a que han transcurrido más de 20 años), pero que por alguna razón me llenaba de esperanzas. Sería tal vez porque lo más querido de mi familia, mis abuelos, primos y tíos, vivían todos acá.
El enorme armatoste (tipo concha acústica) que es su techo, no ha cambiado. Pero su piso parece relucir de nuevo y el entorno muestra una modernidad asombrosa.
En medio de todo el nuevo tren amarillo, azul y blanco que llegará el 15 de noviembre -a más tardar- a Puerto Montt.
Sin duda, las 170 mil almas esperan escuchar como yo el pitazo que marca la llegada o salida del tren, el ronronear de su pesada marcha por sobre los rieles o sentir el vaivén de su firme caminar.
Estar aquí es volver a escuchar los megaparlantes anunciando la llegada del próximo servicio itinerario, es ver chaquetas azul marino con la gorra y pasajeros circulando felices por los andenes, otro término al cual deberemos de nuevo acostumbrarnos.

Sin duda, andar en tren...es de lo mejor.

Por Carlos Ilabaca V.
Periodista.