
Revisando mi correo me encontré con esta interesante historia de un habitante de estas tierras -más específicamente de Tegualda- que celebró a su manera y lleno de orgullo estas Fiestas Patrias en el extranjero.
Sé que como él hay muchos que deben extrañar mucho su patria en especial en estas fechas de aniversario patrio, entre ellos mis padres, residentes en Nicaragua (aunque por estos días de paseo por España) y mi mejor amigo Pepe (en Costa Rica). A todos ellos un gran abrazo y un sentido_: "Viva Chile".
A continuación las historia de Ronny Barría Vargas:
"Hola soy Ronny Barría Vargas de Tegualda, puertomontíno de adopción, pues fueron muchos los años que viví en esa linda ciudad, desde mi época de estudiante en el Liceo Comercial pasando por mis actividades de folcklorista, músico, cantautor, vocalista de orquestas como la sonora “Amanecer” de Puerto Varas, animador y conductor de UCV Televisión, y otras actividades comerciales y publicitarias. Hace un año el destino me invitó a conocer España y llegué a Madrid donde tuve la suerte de compartir algunas actividades artísticas con la colonia de chilenos, y realizar un programa en radio Zona Latina de Madrid, pero creo que una ciudad tan grande y densa como esa no se pudo adaptar a tener entre sus residentes a un huaso "achilota'o" como yo y volé a las islas Canarias que es un lugar un poco más parecido a mi querida tierra, aunque practicamente no existe el invierno y el 35% de los residentes son extranjeros, africanos, asiáticos, escandinavos y latinos.
Aquí trabajo cantando en diferentes lugares del archipiélago. Por fortuna fuí convocado por una de las más importantes cadena de radioemisoras y televisión del archipiélago, Las Arenas 103.2- 103.4- 103.6 norte centro y sur, conduzco un programa latino que este día sábado 17 de septiembre estaba dedicado a Chile, con motivo de las fiestas patrias.
Sábado 17 de septiembre
Como la ocasión lo ameritaba lustré mis botas corraleras, retoqué mi chamanto, chaqueta, chupaya fina de la zona central y después de almorzar unas ricas empanadas que preparó mi china Cristinita, también Tegualdina, y de brindar con un vaso de vino chileno, me dirigí a la radio que está a unas 6 cuadras de mi casa en el principal centro comercial (mall) de la ciudad, yo aperado de huaso y bien entaquilla'o, en todo el trayecto y en el interior del centro comercial notaba que la gente miraba con atención tan extraño atuendo, más de alguno me preguntó de donde era, yo respondí: de Chile y replicaron: “elegante y guapo”(bonito).
Sábado 17 de septiembre
Como la ocasión lo ameritaba lustré mis botas corraleras, retoqué mi chamanto, chaqueta, chupaya fina de la zona central y después de almorzar unas ricas empanadas que preparó mi china Cristinita, también Tegualdina, y de brindar con un vaso de vino chileno, me dirigí a la radio que está a unas 6 cuadras de mi casa en el principal centro comercial (mall) de la ciudad, yo aperado de huaso y bien entaquilla'o, en todo el trayecto y en el interior del centro comercial notaba que la gente miraba con atención tan extraño atuendo, más de alguno me preguntó de donde era, yo respondí: de Chile y replicaron: “elegante y guapo”(bonito).
Al llegar mis compañeros de la radio y televisión me saludaron con mucho cariño sin dejar de halagar mi vestimenta. A las 15 horas de Canaria, 10 de la mañana en Chile las ondas de la radio llevaban a cada rincón del archipiélago los sones del Himno Nacional de Chile, que me tocó cantar en vivo, pues tenía sólo la musica sin voz. A los primeros acordes sentí como el corazón se me ponía más chúcaro que el peor de los potrillos, como si en cada salto quisiera correr desenfrenado hacia mi chilito, empecé a cantar y por momentos se me anudaba la garganta, al otro lado del receptor otros chilenos como yo dejaban escapar más de una lágrima de nostalgia por la tierra querida y lejana, al finalizar un viva Chile con el alma y 3 pies de cueca.
Hablé de nuestra tierra, su loca geografía, la cordillera, los lagos y ríos, volcanes, Chiloé, la antártida, el desierto, las playas del norte, Isla de Pascua, el rodeo, la cueca y mi pueblo Mapuche, seguramente más de algún auditor europeo o de otro lugar puede haber pensado que yo era el mentiroso más grande del mundo al contar tantas maravillas y es que a veces hace falta estar lejos para darse cuenta de lo generoso que ha sido el creador al regalarnos un país tan hermoso “copia felíz del edén”. Fueron muchos los llamados telefónicos.
Me sentí muy contento a pesar de la distancia y por eso quiero compartirlo con ustedes. Sé que muchas fondas y ramadas se celebraron fuera del territorio nacional, pero en cada rincón del mundo donde haya un chileno fuera del país ha vivido como yo un 18 diferente, nostálgico, pero muy especial, muchas gracias, saludos, y Viva Chile".
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