
Los atentados terroristas del 11 de Septiembre de 2001 en Nueva York nos dejaron en claro a los periodistas que hay noticias que trascienden globalmente por igual porque su impacto, magnitud, su trascendencia son similares a piedras arrojadas en un lago, cuyas ondas se esparcen generando una reacción en cadena que afecta a todo su entorno.
No recuerdo haber visto un diario del mundo que no llevara en sus portadas imágenes de página completa o al menos una mención o llamado de esta tragedia que conmocionó de tal manera al orbe.
Noticias de este carácter han ocurrido antes: el desastre del Columbia, el asesinato de Kennedy, y antes la llegada del hombre a la luna, hecho que ya fue seguido en ese entonces por millones a través del tímido ingreso de la televisión.
Pero, aunque la conmoción mundial no fue menor en estos casos, hay una salvedad. El siglo XXI, se ha transformado en el Siglo de las Comunicaciones, donde la instantaneidad es una característica que hemos debido internalizar los periodistas. Se reduce la posibilidad de golpes periodísticos, porque la noticia es compartida muy rápido por todos los medios informativos.
El diario "El Llanquihue" de Puerto Montt –con los atentados del 11 de Septiembre- no quedó al margen de esta vorágine informativa y rápidamente nos organizamos para reordenar la pauta del día en orden a este nuevo e impactante suceso, nos preparamos para una edición especial vespertina y nos enfrascamos en contactar a puertomontinos, osorninos, chilotes y valdivianos que hayan sido testigos de este tremendo evento noticioso mundial desde sus particulares puntos de vista (http://www.diariollanquihue.cl/site/home/20010912081710.html).
Volvimos a enfrentarnos a igual panorama el 11 de Marzo de 2004, cuando los atentados terroristas en Madrid –que volvieron a estremecer al mundo por sus cruentas consecuencias- terminaron con la vida de un humilde trabajador puertomontino (http://www.diariollanquihue.cl/site/home/20040312035001.html).
Internet se ha transformado en una herramienta, donde inclusive cualquier persona puede ser al mismo tiempo testigo y fuente de la noticia (como ocurrió con los blogs en el reciente atentado de Londres) en cosa de segundos –si se quiere y se cuenta con la tecnología- o incluso actuar como verdadera agencia noticiosa al informar primero que nadie de hechos que ocurren a su alrededor.
Con esta tecnología actual, nos ha ocurrido que una puertomontina que sobrevive a la devastación provocada en México por el huracán “Emily” se transforma en noticia de primera página, porque su relato actual, cargado de emotividad, nos liga inmediatamente con un suceso que pareciera ser tan lejano, pero que la multimedia nos acerca hasta nuestros hogares, oficinas o casas con imágenes impactantes, videos del minuto, etc.
Nuestra información local está siendo compartida entonces, al instante, por la Aldea Global que vislumbraba Marshall McLuhan.
¿Cómo compatibilizar los intereses locales
con los de este nuevo mundo globalizado?
Considero que hay matices. Hay constantes avances de la ciencia que constituyen rápidamente una noticia mundial con alcances globales y que pueden conjugar intereses locales.
Un ejemplo de la globalización a la cual nos vemos expuestos en el área de la economía. La Décima y Undécima regiones son por excelencia exportadoras del salmón, llegando a posicionar a Chile -con la exportación este producto- como el segundo productor a nivel mundial.
Los requerimientos informativos de este rubro productor van directamente relacionados con conocer lo que ocurre con sus competidores directos, por ejemplo Canadá, Estados Unidos, Noruega, entre otros. En este sentido, las noticias relacionadas con el salmón en estos países son tan de importancia local como las producidas en la misma Región de Los Lagos. El interés local y el mundial en este ámbito se mezclan como un todo.
El crecimiento de los negocios y los nexos comerciales con otros países obligan también a estar permanentemente informados y globalizados, para entender los procesos futuros.
En resumen, el periódico del futuro es tecnológico, multimedia y no necesariamente escrito por los periodistas, sino que puede serlo por los propios actores o testigos de la noticia, lo que nos despierta la pregunta acerca de cómo mantener en este nuevo escenario la objetividad periodística frente a un hecho determinado. Quizás el que todos puedan ser reporteros, nos permitirá ampliar la mirada de un mismo hecho, entregándole al lector (actor y protagonista también) un enfoque nuevo y más “globalizado”.
Por Carlos Ilabaca Villanueva
Periodista.
Considero que hay matices. Hay constantes avances de la ciencia que constituyen rápidamente una noticia mundial con alcances globales y que pueden conjugar intereses locales.
Un ejemplo de la globalización a la cual nos vemos expuestos en el área de la economía. La Décima y Undécima regiones son por excelencia exportadoras del salmón, llegando a posicionar a Chile -con la exportación este producto- como el segundo productor a nivel mundial.
Los requerimientos informativos de este rubro productor van directamente relacionados con conocer lo que ocurre con sus competidores directos, por ejemplo Canadá, Estados Unidos, Noruega, entre otros. En este sentido, las noticias relacionadas con el salmón en estos países son tan de importancia local como las producidas en la misma Región de Los Lagos. El interés local y el mundial en este ámbito se mezclan como un todo.
El crecimiento de los negocios y los nexos comerciales con otros países obligan también a estar permanentemente informados y globalizados, para entender los procesos futuros.
En resumen, el periódico del futuro es tecnológico, multimedia y no necesariamente escrito por los periodistas, sino que puede serlo por los propios actores o testigos de la noticia, lo que nos despierta la pregunta acerca de cómo mantener en este nuevo escenario la objetividad periodística frente a un hecho determinado. Quizás el que todos puedan ser reporteros, nos permitirá ampliar la mirada de un mismo hecho, entregándole al lector (actor y protagonista también) un enfoque nuevo y más “globalizado”.
Por Carlos Ilabaca Villanueva
Periodista.
3 comentarios:
Tu comentario me recuerda algo que me gustó del economista e historiador Nicolás Baverez:
"EL tiempo de la historia no es ni lineal ni continuo. Se organiza alrededor de acontecimientos clave, de nudos -por retomar la expresión utilizada por Soljenitsyn a propósito de la revolución bolchevique de 1917- en torno a los cuales cristalizan fuerzas pesadas para producir aceleraciones brutales y trastocar el destino de los pueblos, de las naciones e incluso del mundo."
Saludos como siempre.
que lindo escribes, no desperdicies tu talento nunca...
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